Categoría: Líneas / Política de Movilidad / Vehículo privado
La ciudad de Burgos, desde hace décadas, no se entiende sin Gamonal. Gamonal, el populoso barrio, fuente de tópicos, origen de quebraderos de cabeza para algunos. Hace poco más de medio siglo no era más que un pueblecito, y ahora es un gran barrio que concentra un importante porcentaje de la población de Burgos.
Gamonal es un centro de Burgos. En cuanto a centro histórico, sólo le faltaría recuperar las casas antiguas. No cabe sino que la Real y Antigua y el viejo Ayuntamiento dialoguen con casas de corte rural y añejo. Por lo demás, cuenta con una destacable cantidad y variedad de comercios, y su importante número de habitantes hacen que destaque en el casco urbano burgalés.
El resultado de construir casas sin hacer ciudad
La formación de Gamonal como barrio fue desastrosa, a través de un crecimiento urbanístico anárquico y deleznable. El resultado es de una importante densidad de población, reducidos espacios libres y el célebre problema del aparcamiento.
En términos de movilidad, la anexión de Gamonal a Burgos ha resultado ser más ventajosa que su permanencia como municipio independiente. En caso contrario, la conexión Burgos-Gamonal dependería de la administración autonómica, existiendo situaciones de menor calidad del transporte público, como ocurre en San Andrés de Rabanedo (León).
El desastroso urbanismo de Gamonal tiene, paradójicamente, sus ventajas. Para los propios vecinos, la densidad hace que determinadas dotaciones públicas estén relativamente cercanas; el barrio cuenta con una línea de autobuses muy ventajosa: muy buena frecuencia, horarios extensos, ágil y simple. Por otro lado, la buena comunicación con autobús, unida a las dificultades de aparcamiento, se convierten en elementos disuasorios del automóvil privado.
Ahora bien, la falta de aparcamiento para residentes genera problemas. Hay espacios públicos infrautilizados porque se utilizan para estacionamiento, siendo el caso de Lavaderos. En otras vías, los carriles de circulación ven reducida su capacidad por culpa de las dobles filas, las paradas de autobús no son accesibles y demás problemas provocados por estacionamientos indebidos. El problema es muy conocido, y los vecinos parecen estar acostumbrados. Sin embargo, la situación dista mucho de ser la óptima.
Solventar el problema del aparcamiento: el punto de partida para una movilidad sostenible.
Dejando a un lado el estacionamiento fallido de Eladio Perlado, lo cierto es que por ahí empezarían las soluciones. Es necesario procurar que cada vivienda tenga una plaza de garaje. Con ello, se favorece la inmovilización de los coches y se puede proceder a implantar otras medidas.
Evidentemente, carece de sentido implantar la ORA en Gamonal. Esa opción, que tantas veces se ha mencionado, provocaría que habría más tarjetas de residente que plazas de aparcamiento disponibles
Tomando como referencia el Bulevar, es posible que la solución pase por varios estacionamientos no muy grandes y suprimir el de superficie. Tenemos el ejemplo de Lavaderos, cuya construcción se ha parado por falta de compradores de plazas. Hace unas semanas, surgió la posibilidad de transformar el Mercado de de San Bruno en un parque. En ambos casos, Lavaderos y San Bruno, la solución óptima pasaría por construir un aparcamiento subterráneo para residentes y utilizar la superficie para espacio de esparcimiento (zona verde, parque, instalaciones deportivas de libre acceso, instrumentos de ejercicio para personas mayores, etc.).
Si el espacio libre es limitado, no podemos permitir que se desaproveche en estacionamientos. Por tanto, es necesario actuar en Lavaderos y San Bruno, y plantearse otros lugares (aprovechar el edificio del Silo, por ejemplo). Si como parece, el sacrosanto mercado no es eficaz para llegar a un objetivo de interés general, será necesaria una mayor implicación pública.
Aparcamientos asequibles para residentes.
Una opción sería que el Ayuntamiento concediera las plazas de garaje a precio reducido a vecinos, que siendo solventes, dispongan de vehículo, pero no de plaza de estacionamiento. Se podrían establecer criterios, como las rentas bajas o el no haber perdido puntos del permiso de conducción. El objetivo sería que los vecinos con menor capacidad económica consiguieran disponer de plaza de garaje.
Hablamos de estacionamientos de residentes, no de rotación. Ya hemos comentado los problemas que generan este tipo de aparcamientos, y lo que interesa es que los vecinos dispongan de un lugar donde guardar su vehículo, optimizando el espacio público.
Optimizar el espacio para una mejor movilidad.
Una vez construidos los estacionamientos para residentes, procede eliminar plazas en superficie, en primer lugar, las ilegales, aplicando la necesaria disciplina viaria para evitar la situación actual, que inutiliza carriles de circulación y paradas de autobús en numerosas vías. También se puede mejorar la situación de las paradas de transporte público o plantearse más plazas de carga y descarga.
De hecho, unos estacionamientos para residentes serían el primer paso para una reordenación del espacio público, reduciendo el destinado para estacionamiento, lo que permitiría implantar el carril bus en la calle Vitoria. Esta sería, sin duda, una medida que beneficiaría a los vecinos, mejorando la calidad del transporte público.
Se podrían implementar otras mejoras. De hecho, la calle Vitoria, en su tramo entre las calles Segovia y Álvar García (ya fuera de Gamonal), podría albergar ya un carril bus. Otra medida interesante sería modificar la posición del semáforo a la altura de la Real y Antigua (dirección Centro) y añadir un semáforo tipo tranvía, para que el autobús pueda incorporarse a la circulación con ventaja.
Por otro lado, planteamos transformar la línea 80 en un recorrido troncal, aumentando su frecuencia y días de funcionamiento, abandonando sus vestigios de servicio especial universitario. Permitiría una conexión entre el Centro y la Estación bastante más ágil que las líneas 25 y 43; la contrapartida sería un aumento de pasaje que reduciría su actual rapidez. Esto permitiría reordenar líneas como la 11 y la 19. La primera, con su actual configuración, coincide con la 6, lo que hace que se junten dos autobuses articulados durante un tramo importante (de Plaza de España a Calle Vitoria-Santiago). La 11 podría suprimirse tal cual funciona ahora, y la 19 pasar a tener una frecuencia de 30 minutos, incluso recuperando el paso por Averroes, dado que la conexión Gamonal-San Cristóbal se efectuaría mediante la línea 80.
La idea de reformar la calle Vitoria es muy buena. Implantar el carril bus sería excelente, pero primero se requiere tomar unas medidas para favorecer que los residentes puedan estacionar. Para ser eficaces, las actuaciones para una mejor movilidad han de estar integradas. Por desgracia, el Ayuntamiento no es consciente de que los aparcamientos son una herramienta para la movilidad. Será necesaria una buena planificación y actuar con decisión para dejar como merece la principal arteria de la ciudad.
Es la hora de gestionar con valentía y de comprometerse con la movilidad sostenible. Es el momento de mejorar la calidad de vida de los vecinos de Gamonal.


