Opiniones Octubre, 2008

Octubre
26th 2008
Reñidos con la electrónica

Categoría: Información

 En el mes de octubre del año pasado se procedió a cambiar los rótulos que indicaban la línea del autobús. Fue una decisión razonable, dado que como en muchas ocasiones, la costumbre solventa la falta de información. En las líneas diametrales, se indicaba el destino, en las radiales se ponía el barrio que se une con el centro, en la de G-2 Villímar se ponía todo, había un caos completo con la Barriada Yagüe.

 Como suele pasar, se mejoran unas cosas empeorando otras. Se ha cogido cierta obsesión por rotular en una línea grande en lugar de dos, que queda legible y permite meter bastante información. La Carretera de Arcos ha quedado reducida a Arcos. El antiguo “Polígono G-3″ ha quedado en G-3, desoyendo las clásicas peticiones vecinales de rotularlo con el nombre oficial: Vistalegre. No deja de ser ridículo cambiar “Río Vena- Barrio del Pilar” por “Rio Vena- El Pilar”.

 Podemos asumir que el escribir los rótulos en una línea hace que el texto sea más grande, y tal vez más visible. Curiosamente, en la Avenida del Arlanzón, todos los rótulos eran de una sola línea, salvo “Eladio Perlado”. Conociendo la espeluznante homogenización de la flota y que todo va en una línea y en grande, ¿estamos seguros de que ahora se puede distinguir mejor hacia dónde va ese autobús que se acerca?

 Algunas incoherencias se han mantenido, como “Villímar-G-2″, cuando debería ser al contrario. Se ha mantenido “Grandmontagne”, quitando alguna letra, cuando ya ni pisa esa calle. Habría sido una oportunidad para introducir “Grandmontagne G-9″ como paso intermedio hacia indicar el destino como corresponde.

 Pero donde la cosa riza el rizo es en los rótulos laterales. “P. Españ”, “S. Cristoba”, “Villímar-G”, “Fuentecilla” son algunos ejemplos de fallo. El peor sin duda, es el de “Río Vena-G”, que afecta a tres líneas, y que hace que el indicador sea inútil, ya que no se puede saber el destino exacto si no se mira otro rótulo. Tampoco tiene desperdicio el “Polígono G”, con su negrita,  pero sin aclarar si es G-2 o G-3.

 Tampoco salen mejor parados los paneles que indican cuánto queda para que llegue el autobús a la parada. Debería estar claro qué debe aparecer bajo el título Próxima llegada con destino a. Es muy sencillo: con destino a. Sólo debería ponerse el destino, nada más.

 A pesar de lo claro que es el con destino a, nos encontramos con que a veces se pone el punto de origen y el destino (”Yagüe-G3″). Si va a llegar un autobús con destino a “Yagüe- G3″, ¿debemos interpretar que va a ambos puntos? ¿Y un “Ventilla.- Castañares”, qué es? Es tan simple como que sólo debe ponerse el destino, y llegado el caso, un punto intermedio. Todo lo demás implica el riesgo de despistar al usuario.

 La electrónica apenas se aprovecha para completar la información al viajero. Dado que es muy frecuente que cuando un autobús llega al centro se le pregunte al conductor si va a la Residencia, no estaría de más que las líneas que van por la avenida del Cid indiquen de forma intermitente el destino y el hecho de que pasan por la Residencia. Y si esta mención se elimina un vez superado el Hospital, aún mejor. Pero será difícil. Siguen enemistados con la electrónica.

Pegaso 6038.

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Octubre
16th 2008
Accesibilidad. Movilidad. Transportes

Categoría: Política de Movilidad

El Servicio Municipalizado de Autobuses Urbanos de Burgos ha cambiado de nombre por el de Servicio Municipalizado de Accesibilidad, Movilidad y Transportes. Parece lógico pensar que con este cambio, toda la movilidad de Burgos queda encuadrada en este ente, pero no. El Servicio Municipalizado de la Estación de Autobuses se mantiene como hasta ahora, por lo que no ha habido una integración completa.

Empecemos con la accesibilidad. ¿A qué se refieren? ¿Se van a encargar de que todos los edificios municipales sean accesibles para todos? ¿A tratar de que lo sean todos los edificios en general? ¿A la supresión de barreras arquitectónicas en las vías públicas? No sabemos muy bien qué incluye esta palabra.

Sigamos con transportes. Hay muchas formas de denominar a la entidad del transporte urbano. Estamos de acuerdo en que en muchos casos, se utiliza la expresión “transportes”. Hay casos para todo, e incluso tenemos un curioso caso de doble denominación, como Compañía del Tranvía de San Sebastián y DonostiBus, que son el nombre oficial y el comercial, pero que conviven (en paz y armonía) de cara al público.

Ahora bien, por mucho que las bicicletas del Bicibur pasen a considerarse como transporte público, creemos que Autobuses Urbanos de Burgos debería seguir funcionando como tal. Cierto es que no se trata de una “marca” con una valoración muy amplia, pero cambiar el nombre sin más se antoja como una actuación hueca que no lleva a nada.

Autobuses Urbanos de Burgos es un ente con un bagaje histórico y una importancia tanto en la vida cotidiana de los vecinos como institucional del Ayuntamiento que hacen que merezca mantener su autonomía y su denominación como hasta ahora.

A modo de curiosidad, la sede del nuevo Servicio no ofrece la expedición de tarjetas de Bicibur. Es solo una muestra de que se ha hecho un cambio de nombre y se ha agregado un servicio, medio en concesión, pero sólo de manera nominal.

Y finalizamos con movilidad. Por mucho concejal de movilidad que tengamos, hay que recordar que una de las decisiones más trascendentes que hemos tenido sobre este tema se ha ventilado entre un estudio de arquitectura suizo, el Ilustrísimo Señor Alcalde y el concejal de Urbanismo; hablamos obviamente, del tranvía del bulevar, que dormita, no sabemos si de siesta o de sueño eterno en el limbo. En este tema, Movilidad ha hecho mutis, a pesar de que era algo que le incumbía de forma clara.

Habría sido mejor que Movilidad y Transportes (Accesibilidad hasta sobra porque no aporta nada) fuese una especie de gran área municipal, que incluyera los Servicios de Autobuses Urbanos y Estación de Autobuses. Aparte, pero integrado en esta área, quedaría el Bicibur. Quedaría la cuestión de si son necesarios técnicos en movilidad, aunque para empezar, nos tememos que este Ayuntamiento no está decidido a planificar estos temas de forma global.

Pegaso 6038

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Octubre
1st 2008
La imagen del Servicio

Categoría: Política de Movilidad

Los autobuses nos han sorprendido con una nueva pegatina junto a la puerta de entrada. Con un lema tan poco original como Muévete en bus, nos habla de los premios que ha conseguido Autobuses Urbanos de Burgos en los últimos tiempos, si bien es otra denominación la que aparece en la pegatina: Transportes Burgos.

 Transportes Burgos. No sabemos si está será la denominación de la eventual empresa de capital público en que se transformará el Servicio Municipalizado, o si esta será el nombre que se use al margen de lo que ocurra.

 Transportes Burgos parece más el nombre de una empresa de transporte de mercancías, y es poco adecuado para un ente del transporte público, y menos aún si pretende recoger el bagaje de cincuenta y cinco años de servicio a los burgaleses. Sería mas aceptable “Burgos Transportes”, que aun siendo un calco de la denominación abreviada del Consorcio Regional de Transportes de Madrid, resulta más acorde a lo que pretende significar.

 El logo tB es completamente inadecuado. En primer lugar, sería el tercer emblema del Servicio (o como lo quieran llamar), junto con el AB en rojo y el AB de Alberto Corazón. No es serio en una entidad tan cercana al público, que coexistan tres logotipos diferentes.

 Los logotipos los vemos en autobuses, uniformes, información en postes, marquesinas e indicadores, billetes, documentación oficial y en material promocional. Va en contra de la profesionalidad la coexistencia de tres imágenes diferentes. El usuario debe saber identificar el servicio. Y aunque esto no es como una marca comercial al uso, la imagen tiene su importancia, y si no, véase el rombo de Metro de Madrid, la galleta de Cercanías, las flechas de la EMT de Madrid (injustamente eliminadas). No pedimos marketing, sino que Autobuses Urbanos de Burgos tenga una imagen seria, como un servicio público que es.

 El logo en sí es pésimo. La “t” incrustada en la B está trazada en ángulos rectos, lo cual da una imagen de rigidez que resulta negativa. Estamos hablando de un producto que se caracteriza por el movimiento, y esperemos que por la evolución y el dinamismo. Flechas y logos que representan el movimiento son utilizados por otros entes del transporte público.

 Debemos elegir: o mantenemos una imagen homogénea con el resto de órganos municipales, lo que implica usar el logotipo AB de Alberto Corazón, u optamos por tener una simbología propia, en cuyo caso abogamos claramente por un logo basado en el AB rojo, con una adecuada adaptación a la actualidad, sin perjuicio de usar el escudo de la Ciudad.

 La imagen de “Transportes Burgos” no es adecuada para el servicio y debería dejar de utilizarse. No sirve para identificar el servicio de transporte urbano colectivo de la ciudad y no transmite la imagen que debe asociarse a este tipo de actividad.

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