Categoría: Renting
Uno de los principales carroceros españoles habla, publicitando uno de sus productos, del cariño que se tiene por los vehículos, para poco más adelante comentar la necesidad de su inexorable renovación por unidades más nuevas y mejores.
Poco sentido tiene extenderse en hablar de los motivos para renovar las flotas. Se consigue aprovechar las cualidades que permite la evolución de la técnica, mejorando la explotación y la calidad de cara al usuario. Por no hablar de la necesidad de mantener el valor del capital de la entidad propietaria de la flota.
Del renting del año 2007 apenas se habla. El tema de la flota se ha cerrado y ahora el foco de atención se sitúa sobre los recorridos. Pero no hay por qué descartar la observación del pasado, la denuncia de los errores cometidos en él, los posibles problemas que surgirán en el futuro y la propuesta de alternativas.
Repasemos las incorporaciones de vehículos desde 1985 (no se incluyen los veintisiete autobuses del renting):
Hay que señalar que los midibuses fueron presentados en 2004, pero llegaron a Burgos el año anterior.
Podemos ver que a mediados de los noventa (último mandato de Niño -1995-1999-) las incorporaciones dejan de tener un ritmo regular como en años anteriores. La tendencia continúa durante el periodo de Ángel Olivares (1999-2003). En este caso, hay que tener en cuenta que se iniciaron los trámites para utilizar autobuses de gas natural comprimido.
En cuanto al mandato de Juan Carlos Aparicio, resulta extraño que hasta 2005 (el nuevo equipo de gobierno entró en mayo de 2003) no se incorporasen nuevos autobuses. También merece explicación que no se continuase comprando autobuses de gas hasta el año siguiente, y que su ritmo de adquisiciones fuese tan escaso.
A un ritmo de cuatro autobuses por año, llegar a una flota de sesenta autobuses de piso bajo habría requerido quince años. Hasta 2006, contamos veintiocho autobuses estándar de piso bajo. Con ellos, se cubrirían las necesidades de autobuses titulares. Situación aparte ofrecen los articulados, dado que su adaptación iba a un ritmo más lento.
Se podría concluir que en 2006, cuando se decidió optar por el renting, la situación de la flota no era, en absoluto, preocupante. Habría bastado con incrementar el ritmo de incorporaciones, para poder aumentar la proporción de autobuses adaptados. En todo caso, el ritmo de adquisiciones en el periodo 2003-2007 fue demasiado lento en comparación con periodos anteriores.
Pegaso 6038

