Categoría: Proyectos e ideas / Tranvía
Hace unas semanas se presentó en la Universidad el proyecto de tranvía soterrado que uniría Gamonal con la Barriada Yagüe. Parece que los autores han optado por un plan sencillo: material móvil de tranvía, vía única en la mayor parte del trayecto, etc. De hecho, cabría matizar que aunque una parada se llame “Universidad” y otra “Politécnica”, la línea no cruza el Arlanzón y llega a la Barriada Yagüe, obligando a los usuarios a caminar una distancia respetable hasta las instalaciones universitarias.
Sin ánimo de entrar a valorar pormenorizadamente el proyecto, hay que pensar que el subsuelo de la ciudad no es muy propicio para virguerías subterráneas. Tenemos casos como el Hotel Condestable o el Palacio de la Diputación. No podemos tratar la construcción de un tranvía subterráneo como si fuera la instalación de un colector.
Está claro que el transporte urbano soterrado es más rápido que el de superficie. Pero en una ciudad como Burgos no hay demanda para tranvía soterrado y autobús urbano a la vez, por lo que el desplazamiento entre Gamonal, el Centro y la Barriada Yagüe sería más rápido, pero dejando la superficie para el tráfico privado.
Viendo la sencillez que se pretende en el proyecto, que puede llegar a perjudicar la eficacia del servicio (como es el caso de la vía sencilla) cabe preguntarse si no sería más provechoso ser generoso en el transporte por autobús que parco en el tranvía. Y es que los ochenta millones de muy ajustado pre-presupuesto del proyecto MetroBur servirían muy bien para los Autobuses Urbanos.
Ni Burgos es Madrid ni Madrid es Burgos. Tal vez haya burgaleses que envidien las grandes infraestructuras de Madrid, su aeropuerto, su metro, sus rascacielos o sus centros comerciales. Pero seguro que hay madrileños que envidian la tranquilidad de Burgos o la posibilidad de desplazarse andando. Debemos buscar lo mejor para nuestra ciudad, y en el transporte público también, pero no tiene sentido que nos comparemos con la urbe más poblada del país.
Este proyecto se suma a otros que en el área de movilidad han surgido de la Universidad de Burgos: recordemos el Intercambiador Camino de Santiago, la red de transporte urbano o el estudio sobre las necesidades de aparcamiento en Gamonal. Más o menos viables, más o menos certeros, pero todos ellos dignos de atención y de debate.
Conviene saber que la Universidad de Burgos es la única en Castilla y León que tiene Ingeniería Técnica de Obras Públicas, especialidad en Transportes y Servicios Urbanos, así como la Ingeniería en Caminos, Canales y Puertos. Así pues, no es extraño encontrar trabajos y estudios relativos a movilidad urbana.
La gran pregunta es si se está aprovechando ese potencial por parte del Ayuntamiento. No sabemos qué base técnica tiene la remodelación de las líneas. No sabemos qué grado de participación ciudadana hay en tan importante cuestión, y desde luego, no sabemos qué cambios de recorridos se deben a las obras que van a empezar en el Centro y cuales son parte de la famosa remodelación.
Seguramente, Burgos no necesita tranvía, ni soterrado ni en superficie, pero si merece que el transporte público funcione mejor.

