Mayo
29th 2009
En la mitad del trayecto

Categoría: Política de Movilidad

Llegamos al ecuador del mandato municipal, y es buen momento para evaluar la situación del gobierno del Ayuntamiento, y en especial, la movilidad y el transporte público, que es el área que nos concierne. Aun quedan dos años para las elecciones, pero creemos que se pueden ir sacando conclusiones sobre la oportunidad de renovar o no al actual equipo de gobierno.

Ya desde antes del 27 de mayo de 2007 se podían tener argumentos para no apoyar al candidato Aparicio. Presentó dos autobuses escasas horas antes de la jornada de reflexión, aprovechando, por supuesto, la ocasión para alabar la renovación de la flota.

Por otro lado, en su web electoral argumentaba que nadie quiere autobuses con diez años. En realidad, los autobuses con esa edad son utilizados sin problema por las empresas de transporte, en las que las renovaciones son constantes, pero sin urgencias indebidas. Además, el mercado de segunda mano tiene gran importancia, teniendo en cuenta que ya se están retirando vehículos de la primera generación de piso bajo, autobuses que tienen un importante valor.

La evolución de la política de movilidad en estos dos años ha estado marcada por el abandono de la defensa de un medio de transporte peculiar en el bulevar. Translhor, Civis o tranvía quedaron descartados temporalmente dada la situación económica del Ayuntamiento. El tema ha ido difuminándose poco a poco de los medios.

No es necesario incidir en la situación de la movilidad. Ya hemos comentado en ocasiones que la integración de los diferentes ámbitos de la movilidad bajo una misma concejalía (que no Servicio) es positiva, pero que tiene visos de quedarse incompleta.

Yendo al Servicio en sí, el balance es desolador. El plano de líneas quedó parado, la Estación ha tardado en tener comunicación, y hay barrios que esperan mejorar su servicio. Los recorridos han generado un revuelo que ha perjudicado la imagen de un servicio público sensible.

Sin embargo, hay más cuestiones. Se ha privatizado el mantenimiento de la flota, lo cual es un avance hacia una privatización completa del servicio. Precisamente, el mantenimiento ha empeorado sustancialmente, provocando una degradación de la flota que está empezando a perjudicar la fiabilidad del servicio.

Nos encontramos con problemas laborales que surgen puntualmente, y que tampoco ayudan a la buena marcha del servicio. Los cambios en los recorridos derivados de las obras y del nuevo plano han resaltado las deficiencias a la hora de informar al usuario.

Por otro lado, nos encontramos con verdaderas situaciones de imprevisión; lo pudimos ver en enero con la Estación. Y en estos mismos momentos, ¿acaso no era previsible que con los sucesivos traslados de cabecera y la incorporación de líneas la Plaza de España se viera saturada de autobuses? Nosotros tenemos una propuesta, que ya expondremos.

La calidad del servicio del transporte público ha empeorado desde que comenzó la legislatura. Hay voces que consideran que este empeoramiento se produce con la tolerancia del Ayuntamiento para tener una excusa con la que privatizar el Servicio. Es un temor que no nos parece infundado, y desde luego, si llegara a materializarse, habrá sido un acto muy mezquino por parte de los dirigentes municipales.

En el ecuador del mandado, ahora que no influimos en las elecciones municipales, debemos señalar que para una buena movilidad y buen transporte público en Burgos, es recomendable no apoyar la reelección del actual equipo de gobierno municipal.

Y para finalizar, dos artículos:

- “Ensuciando el Servicio”. Editorial de La Palabra de Burgos. 12-03-2009.

- “Autobuses sin conductor”, de Héctor Jiménez. Diario de Burgos. 21-04-2009.

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