Enero
2nd 2010
El balance del Servicio (1)

Categoría: Información / Líneas / Nuevo plano / Paradas / Política de Movilidad

Como suele ser habitual, el cambio de año es un momento oportuno para echar la vista atrás y ver lo que ha ocurrido en los últimos doce meses. En nuestro caso, vamos a hacerlo desde el punto de vista del Servicio y como portal.

El año 2009 ha sido un año de episodios revueltos y de gran cantidad de cambios de recorridos, paradas y horarios, en buena parte, motivados por la realización de una gran cantidad de obras, en especial en el Centro.

El año empezaba con los coletazos de la apertura de la nueva Estación de Ferrocarril, un episodio histórico en la vida de Burgos. Tal y como se vaticinaba, su nueva ubicación se encuentra alejada del casco urbano, y del año anterior se heredó una insuficiente conexión por autobús, la línea 25.

Allá por enero, la línea 25 tenía una frecuencia de una hora. A esto se añade que se había construido una plataforma tipo tranvía, que era demasiado estrecha para un autobús. Además, la parada estaba en una posición marginal respecto a los taxis.

Por otro lado, el año comenzó sin la puesta en marcha del plan de líneas presentado por el Concejal Fernández Malvido en noviembre del año anterior. Dicho plan, que había generado cierta polémica, se retrasaba, en principio, hasta marzo.

En los primeros meses se amplió la línea 25 a los fines de semana, a costa de eliminar la línea 40. Esto no era suficiente. El Concejal planteó diversas opciones: autobuses lanzadera desde Gamonal o Vistalegre o mantener el recorrido. Fernández Malvido se situaba en el que sería el peor momento de su mandato. A las quejas de la Universidad se añadieron reproches por los cambios de criterio del Concejal.

En marzo dimitió la Concejala de Cultura, Marisol González. Se incorporaba el primero de la lista del PP que se había quedado sin puesto de concejal: Esteban Rebollo. Fernández Malvido cambió su despacho de Virgen del Manzano por el del Teatro Principal, pasando a ser Presidente del Instituto Municipal de Cultura, y quedando relegado a la Vicepresidencia del Servicio de Accesibilidad, Movilidad y Transportes. Rebollo, hasta el momento, Consejero Vecino en el Servicio, pasaba a la presidencia. Su perfil profesional es de tráfico, lo cual es más de lo que aportaban al cargo alguno de sus antecesores.

Posiblemente, cabría decir que Esteban Rebollo Galindo es el personaje del año 2009 en el transporte público burgalés. No suele ser habitual que uno pase a ser Concejal en mitad de la legislatura. En el caso de Rebollo, su actividad profesional ha sido uno de los datos más conocidos al llegar al cargo, y por desgracia, algunas críticas se han basado en ello. Carece de experiencia y soltura para expresarse ante los medios de comunicación, pero es agradable evitar la grandilocuencia de su antecesor. Posiblemente, su impronta la encontramos en la mejor señalización de algunas paradas. Sin embargo, la gestión del Servicio, al margen de quién ocupe la Presidencia, avanza por una senda perfectamente definida.

El nuevo plano no entró en vigor en marzo, y el nuevo Concejal ya dejó claro que quedaría aplazado a la finalización de las obras. Ahí empezó toda una sucesión de cambios, que mejoraron la conexión con la Estación de Ferrocarril y alteraron los recorridos entre el Centro y Villímar.

Precisamente, los cambios en las líneas 11 y 19 generaron una considerable oposición en el vecindario de la Barriada Inmaculada y Gamonal Norte. Posiblemente haya sido la decisión sobre transporte público que ha generado más rechazo vecinal en los últimos tiempos. Durante unos meses supuso poner contra las cuerdas a la dirección del Servicio, con manifestaciones, cortes del paso de autobuses y recogida de firmas. El nuevo Concejal apenas tuvo tiempo de acomodarse en su nuevo puesto.

También se alteraron recorridos a la Estación, de modo que las líneas 43 y 80 daban servicio a la Terminal. Por su parte, la 25 pasaba a tener un intrincado recorrido, conectando el Centro con la Estación y Capiscol, además de diversos barrios. Se trataba de una línea peculiar, con cuarenta y cinco minutos de viaje por sentido, innumerables paradas y un largo bucle. Las líneas 40, 41 y 42 fueron suprimidas durante la primera mitad del año.

Estos eran cambios con vocación de continuidad. Por otro lado, 2009 ha sido un año de incontables obras, que han sido una dura prueba para la movilidad de Burgos y para la paciencia de los vecinos (no sólo conductores). Como primera obra de envergadura, encontramos el nuevo Puente de Gasset. Supuso que en abril se trasladara la cabecera de las líneas 18, 23 y 44 a la monumental Plaza de Mío Cid. Progresivamente, Avenida del Arlanzón perdió importancia como parada.

La obra del Puente de Gasset se complementaba con las obras en San Lesmes y Gran Teatro, y la previsión de corte de Avenida del Arlanzón. Sin embargo, la obra del Puente de Gasset se interrumpió por circunstancias sobrevenidas, lo que no afectó a los autobuses.

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