Categoría: Política de Movilidad / Semana Europea de la Movilidad 2010
La Semana de la Movilidad en Burgos de este año podría destacar por el escaso eco que ha tenido en la prensa. Es una verdadera lástima. Apenas alguna mención a la Operación Ring-Ring y al día de billete cero en los autobuses. Por cierto, ¿qué tal si en futuras ediciones el transporte metropolitano también se apunta a la gratuidad?
Empezando por los prolegómenos, no hemos tenido rueda de prensa, o al menos, no ha aparecido en los medios. No hemos podido escuchar al Alcalde, un año más, hablando de la joven flota, todo un clásico que hemos perdido.
Los lemas de las Semanas de la Movilidad no suelen ser muy atractivos. El de este año ha sido ¡Muévete con inteligencia y vive mejor! un lema demasiado largo, difícil de recordar, y por tanto, poco atractivo. El original en inglés es más breve y apropiado: Travel smarter, live better. Sería razonable que al traducir a otros idiomas, el lema no pierda su atractivo.
Hay que reconocer que iniciativas como pintar cascos de moto, actividades ciclistas para mayores y niños o los eventos en el Hangar son interesantes y merece que se reconozcan. Ahora bien, no es la primera vez que decimos que el programa está desequilibrado. El coche y la bicicleta tienen un protagonismo bastante mayor que el transporte público, que es una pieza fundamental en la movilidad urbana.
Por desgracia, la inscripción gratuita en Bicibur, prevista para el día 22 de septiembre, no se efectuó, y de hecho, ni siquiera era posible obtener la tarjeta pagando la cuota necesaria. Es un fallo que no debería repetirse en futuras ocasiones.
Este año no ha habido conferencias, lo cual es una verdadera lástima. Siempre es interesante conocer la opinión de personas expertas en las materias relacionadas con la movilidad. La actividad escolar sobre transporte público parece interesante. Debería incidirse más en este aspecto: acercar a los niños el servicio de autobuses. Incluso podría plantearse una jornada de puertas abiertas de las cocheras; el problema es que no es muy propicio que las visitas vean autobuses con ventanas rotas.
Como no podría ser de otra manera, se ha echado en falta el Climabús. Es una verdadera lástima que la Fundación Oxígeno no nos haya regalado un año más la presencia de un vehículo tan único. El año pasado ya comprobamos que su presencia causa sensación, algo sobre lo que deberían reflexionar los dirigentes municipales, ya que hay material como para tener una buena colección de vehículos históricos.
En la noche anterior a la jornada de transporte urbano gratuito, el Concejal de Movilidad, Esteban Rebollo fue entrevistado en CyL8. Como de costumbre, poco tiempo para el transporte público, y más para otros temas. Habría que corregirle cuando afirmó que la mayoría de las personas se desplazan en coche. No es correcto: el común de los mortales utiliza más de una forma de desplazamiento; y las sucesivas actualizaciones de la Agenda Local 21 muestran que la mayoría de trayectos se hacen a pie.
Un aspecto que nos preocupa es que se van instalar puntos Bicibur cerca de las principales paradas de autobús. En realidad, lo preocupante es el comentario del Concejal explicando que las nuevas bancadas permitirían que los usuarios del transporte urbano tengan la bicicleta de préstamo como complemento. En primer lugar, las nuevas bicicletas rojas tienen el problema de que carecen de cambio de marchas. Por otro lado, sería un error mayúsculo escudarse en el Bicibur para no mejorar la red de autobuses. El sistema de bicicletas no tiene la accesibilidad ni la capacidad del transporte público.
Finalmente, y terminando con dicha entrevista, el descenso del número de viajeros debería contemplarse como un dato negativo, y no excusarlo con un aumento de movimientos a pie y en bicicleta. Antes de hacer estas valoraciones, lo lógico es conocer la variación del reparto modal de desplazamientos.
Podríamos concluir diciendo que ha sido una Semana de la Movilidad variada, pero que como de costumbre, contiene pocas actividades relativas al transporte público. Se echan de menos eventos como ponencias o el Climabús. Lo peor, sin duda, la nula repercusión en los medios de comunicación locales.



