Opiniones octubre, 2011

octubre
28th 2011
Sin flota nos hundimos

Categoría: Gestión del transporte urbano / Material móvil / Política de Movilidad / Renting

No hay autobuses para dar servicio al nuevo hospital, ni dinero para comprar autobuses.  Ya lo hemos ido advirtiendo casi desde el principio: con el renting a cuestas y sin incorporar nada a la flota desde mayo de 2007, el servicio de transporte urbano no es capaz de atender las necesidades que van surgiendo; lo que es peor, en 2017 no habrá autobuses; porque los del renting habrá que devolverlos y porque el resto empezarán a requerir su sustitución, más aún con el mantenimiento que reciben.

Vaya por delante una aclaración: el transporte público siempre tiene déficit. Es más, es razonable que tenga déficit por sus externalidades positivas. Cuestión aparte es si el déficit es sostenible, algo que no entramos a valorar en el caso de Burgos.

Ya lo advirtió en su momento el Concejal Rebollo: no había recursos para dar servicio de autobús al Hospital Universitario. Se le podría replicar algo tan obvio como que un hospital no es como un champiñón, que surge de un día para otro. Ya hace años que se empezó la obra, y ha habido tiempo de sobra para adaptarse ante la eventualidad de su puesta en funcionamiento.

Antes de seguir, hay que matizar todos los errores que aparecen en la noticia:

  • El renting se aprobó en 2006, los autobuses se estrenaron en marzo de 2007. La devolución de los vehículos sujetos a renting tendrá lugar en 2017.
  • La flota está compuesta por 62 autobuses, y no 25. Hay un hexagésimo tercero, numerado como 114, que en 2009 no circuló (según datos de la Memoria de ese año), y a ojo diríamos que sigue sin prestar servicio. Tal vez se pueda hacer algo al respecto, y así serían cinco autobuses los que harían falta.
  • Los autobuses sujetos a renting son 27 (15 estándar, 12 articulados) y no 12.
  • El mantenimiento de la flota propiedad del Ayuntamiento ya está externalizada, con indescriptible resultado.

Obviamente la pregunta es por qué no se han ido haciendo inversiones en estos años que hubieran evitado tener que pedir ahora una cantidad tan alta. Habría sido mucho más razonable ir comprando autobuses nuevos  en sucesivos años, que es lo que se ha hecho toda la vida. Ello habría permitido ampliar la flota (siempre se usa el verbo renovar, inexplicablemente) para atender las necesidades de la ciudad. Es algo que detallaremos en un futuro artículo, pero por mucho que se retoquen las líneas, la flota es la que es, y no se puede dar más servicio sin más vehículos.

El renting, que tanto sirvió para que el Alcalde Aparicio sacara pecho, implica reducir la flexibilidad de la gestión de la flota. Si se compra un autobús, se puede predecir su vida útil, aunque se podrá prolongar si las circunstancias lo requieren. En cambio, el renting es por un periodo concreto de diez años, lo que impide adaptarse a la situación económica.

Si a esto le añadimos otras deficiencias en la gestión, nos encontramos con un problema. Un problema del que, por supuesto, no se harán cargo sus responsables, los señores Aparicio, Arias, Malvido y Llames, todos ellos alejados de la gestión del transporte público burgalés. Quienes se verán afectados de tamaña falta de previsión serán los ciudadanos. O bien el servicio al Hospital Universitario no será el adecuado, o bien se reducirán servicios de otras zonas. Algo se puede ver en el último párrafo de la noticia, un negro presagio de lo que tal vez nos espera.

De hecho, en los últimos días encontramos en los medios quejas relativas a la masificación en determinados horarios, especialmente en el caso de los servicios universitarios. Como se puede apreciar, ya hay puntos de mejora, aun sin que el Hospital Universitario esté operativo.

Por otro lado, en un sangrante ejemplo de mala comunicación pública, la noticia casi coincide con la aprobación del desguace de varios autobuses retirados del servicio en 2007. Tal vez ahora resulte extemporáneo pretender que alguno de esos vehículos se recupere para servicio regular, siempre queda la duda de si es mejor un autobús antiguo que ninguno. En todo caso, tampoco era descabellado haber hecho una retirada más gradual, utilizando los autobuses de piso alto para refuerzos. El inconveniente era que nuestro megalómano Alcalde no era partidario de que hubiera autobuses de piso alto.

Proponemos una serie de medidas para incorporar nuevos vehículos a menor coste:

  • Adquirir vehículos de menor coste (9-11 metros y/o Low Entry).
  • Analizar la posibilidad de renegociar el contrato de renting, para ampliar la permanencia de vehículos más allá de 2017 o para reducir el número de autobuses sujetos a este sistema, lo que permitiría reducir la cuota de alquiler.
  • Adquirir autobuses de segunda mano.
  • Una indispensable: acondicionar los autobuses con más años para que presten servicio en condiciones dignas.

Todas ellas no son muy conformes con lo que vimos en 2007: un Alcalde que no tenía ninguna idea sobre transporte público, y que ha hipotecado el Servicio con la excusa de tener toda la flota accesible. Hay que dejar a un lado las fotografías y las imprevisiones, y empezar a dirigir bien el transporte urbano burgalés.

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octubre
20th 2011
Sobre el incremento de la tarifa sencilla para el año 2012

Categoría: Gestión del transporte urbano

Según ha informado Diario de Burgos, el Ayuntamiento tiene previsto incrementar 10 céntimos el billete sencillo. Así, pasaría de los 85 céntimos actuales a 95. Es una subida del 11,7 %, muy superior al IPC calculado. En principio (y a falta de más información, subrayamos el en principio), el coste del viaje con tarjeta Bonobus permanece como en la actualidad. Por otro lado, se establece una tasa anual para los usuarios de Bicibur, de 15 euros y una fianza de 50.

En primer lugar, creemos que es electoralista mantener congeladas las tarifas en los momentos preelectorales e incrementarlas al comienzo de las legislaturas. La política tarifaria no debe depender de intereses partidistas sino ser acorde con una buena gestión del transporte público y el fomento de la movilidad sostenible.

Se podría decir que se envía un mensaje equívoco a la ciudadanía, ya que se penaliza la movilidad urbana sostenible. Ni la tasa de la ORA ni el impuesto de vehículos se incrementan. Lo cierto es que en otros ejercicios se ha incrementado la tarifa de la zona azul manteniéndose sin cambios la de transporte público. En cualquier caso, lo deseable es evitar que parezca que el Ayuntamiento penaliza los modos alternativos de transporte.

La aplicación de una tasa al servicio Bicibur parece lógica; al parecer, el Ayuntamiento está abonando a la concesionaria unas cantidades sensiblemente menores de las que corresponderían por la extensión del servicio. La expansión del número de bancadas no ha supuesto mayores gastos para las arcas municipales, así que la solución ha sido el establecer una nueva tasa. Nos parece correcto, tal vez se podría discutir si la cantidad es adecuada. En cualquier caso, habría que plantearse la posibilidad de implantar mecanismos de seguridad para intentar paliar el vandalismo que sufren las bicicletas.

Por lo que se refiere al transporte urbano, según los datos aportados por Diario de Burgos, en 2010 el servicio de Transportes tuvo 12,8 millones de euros en gastos y registró 13,5 millones de viajeros. El coste medio por viajero se sitúa, por tanto, en 0,9481 €. Es un coste prácticamente similar al de la tarifa que se proyecta implantar.

Se considera apropiado que la tarifa del billete sencillo equivalga al coste del viaje. Habría que matizar que el Búho tiene unas tarifas propias, y por tanto habría que estudiarlo por separado, cosa que con los datos que disponemos, es imposible. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, por un lado, los operadores reciben subvenciones del Estado para paliar el déficit; en el caso de Burgos, ascendió a 1,4 millones de euros, unos diez céntimos por viajero.

Por otro lado, hay que considerar las externalidades positivas del uso del transporte público. El que un usuario opte por utilizar el transporte público tiene unos beneficios para la sociedad, y por tanto, sería razonable que el billete sencillo sea ligeramente inferior al coste del servicio por usuario.

Lo más adecuado es evitar grandes incrementos de tarifas, siendo más razonable hacerlo de forma gradual. Habría sido más oportuno establecer una tarifa de 0,9 €, para en futuros ejercicios, incrementarlo a 0,95 €.

El incremento de recaudación al aplicarse la nueva tarifa sería de unos 140.000 €, considerando que en 2009 pagaron la tarifa de billete sencillo 1.380.000 viajeros.

Hay que mencionar que Burgos destaca por su gran diferencia proporcional entre el coste del billete sencillo y el coste de un viaje con Bonobús. Es una diferencia que lógicamente se agranda con la nueva tarifa. Hay que plantearse la conveniencia de incrementos en el precio del viaje con Bonobús, pero con dos condiciones muy claras: en primer lugar, incrementos graduales (1 o 2 céntimos por ejercicio) y en segundo lugar, la mejora de la red, incrementando la oferta y añadiendo nuevas combinaciones de líneas con trasbordo gratuito.

Como damos por hecho que la subida se aprobará según está prevista en el proyecto, apuntamos una serie de medidas de compensación por el incremento de tarifa:

  • Mantenimiento de la nueva tarifa del billete sencillo mientras el coste medio por viajero permanezca por debajo de un euro.
  • Instalación de máquinas para la venta y recarga de la tarjeta Bonobur en las terminales de transporte público (Estación de Autobuses, Estación de Ferrocarril, Aeropuerto).
  • Instalación de un panel electrónico de información al usuario en la parada del Monasterio de las Huelgas.
  • Establecimiento de un servicio de autobús a la Estación de Ferrocarril coordinado con la llegada y salida de trenes.

El tema de la financiación del transporte público es muy interesante, y lo abordaremos en futuros artículos.

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6th 2011
Deporte y diversión con la movilidad como excusa: Semana Europea de la Movilidad

Categoría: Semana Europea de la Movilidad 2011

Año tras año la Semana de la Movilidad se consolida como un evento de los muchos que un día empezaron y se han quedado en el calendario (Noche Blanca, Fin de Semana Cidiano…). Parece como si la Semana fuera un acontecimiento anual para celebrar el equinoccio de otoño. Se ha consolidado, por tanto, y cada año tiene actividades que permanecen y otras novedosas.

Este año el lema se ha centrado en una palabra: eficiencia. Posiblemente, no haya palabra más acertada para describir lo que defendemos para los desplazamientos en la ciudad. El concepto de sostenibilidad (que implica ponernos en el lugar de los que habitarán el planeta en el futuro) ya es un argumento de peso, pero puede encontrarse con ideas egoístas o la del beneficio inmediato. En cambio, la eficiencia tiene unas connotaciones económicas, hace referencia al presente y sirve para definir el abuso del automóvil privado: ineficiencia.

Entendemos que el uso del automóvil privado es ineficiente en las ciudades porque implica un consumo de recursos, especialmente energía y espacio desproporcionado en relación al número de pasajeros transportados. A ello hay que añadir las externalidades negativas, costes que genera el viaje y que no asume el que su beneficiario: contaminación acústica y sonora, siniestralidad, etc. Hay una forma más clara de decirlo: el coste de un viaje en coche, tanto para el individuo como para la sociedad, es mucho mayor que si se usaran otros medios, especialmente si el coche va con pocos pasajeros.

El vehículo eléctrico ha tenido una presencia destacada en la Semana. La industria no desaprovechó la oportunidad de mostrar sus novedades en el Bulevar. Creemos que es un error considerar el coche eléctrico como la solución a los problemas de movilidad. En primer lugar, cambiar los coches de combustión por eléctricos no implicaría mejora en la ocupación del espacio público (para circular y estacionar). Por otro lado, tendremos que esperar a ver si es sostenible un uso masivo del coche eléctrico (recursos para el equipamiento electrónico y obtención de la energía). En cualquier caso, el coche será más ineficiente si comparamos la energía consumida y los viajeros transportados.

Hay que destacar la variedad de actividades de la Semana, desde conferencias a eventos de carácter deportivo o cultural. Además, la participación de organizaciones privadas ha sido notable, y hay que felicitarles por sus aportaciones. Los eventos del sábado en el Bulevar y el domingo en el Hangar fueron muy completos y combinaron la enseñanza con la diversión. Fue muy interesante tanto probar una bicicleta eléctrica como el generar electricidad a base de pedaladas.

Hay que felicitar especialmente a Bridgestone, por organizar, además de la bicicletada, una actividad de fomento de los transportes sostenibles al trabajo (autocar de empresa, autobús urbano, bicicleta, a pie y coche compartido). Es reseñable que una empresa auxiliar de automoción organice este tipo de actividad.

La bicicleta ha tenido un gran protagonismo en esta Semana, tal como suele ser habitual. Con un toque deportivo y lúdico, siendo destacable la carrera del sábado en el Bulevar. La bicicleta es más una solución que un problema, y como tal debemos apreciarlo. Es cierto que las conductas de algunos ciclistas no son asumibles. La bicicleta ha de hacerse un hueco en las vías de circulación, aunque por desgracia aun tiene que afrontar la hostilidad de algunos automovilistas.

Como suele ocurrir, el transporte público ha tenido un protagonismo algo reducido. Una excelente idea habría sido utilizar durante la Semana un autobús híbrido, que por ejemplo, podría haberse usado para recorridos hacia los lugares de actividades (el sábado al Bulevar y el domingo al Hangar). Los usuarios notarían la diferencia de viajar por el Bulevar en un autobús híbrido respecto a un vulgar Citaro. Muchos fabricantes disponen de prototipos híbridos, y conviene empezar a dar a conocer esta tecnología entre el gran público. Al menos, mientras los grandes medios hablen de los coches ecológicos como solución a los problemas de movilidad, a la vez que dejan fuera las novedades del sector del transporte público.

Podríamos concluir diciendo que la Semana de la Movilidad ha sido variada, aunque debería darse más protagonismo al transporte público frente al coche eléctrico. Sólo nos resta poner un ejemplo de la falta de precisión de los medios cuando hablan de movilidad:

Evidentemente, el de San Sebastián no es el primer autobús híbrido de España, ya que los hay de otros fabricantes. Esperamos que poco a poco los medios se conciencien sobre la movilidad sostenible.

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