Categoría: Donación / Gestión del transporte urbano / Líneas / Renting / Semana Europea de la Movilidad 2010
A cuenta de la coyuntura económica, se ha hablado de generación perdida. Si pudiéramos definir al año 2010 en lo que al transporte público burgalés se refiere es de el año perdido. Si en 2009 pudimos hablar al menos de un aumento de viajes a los barrios periféricos, 2010 ha sido un año con escasas mejoras.
El año 2010 fue el año del 150 Aniversario de la Policía Local. Aprovechamos para felicitar por la efeméride, reconociendo su labor ayudando a un mejor funcionamiento del transporte público.
En 2010, el único aumento de servicio ha sido la puesta en marcha del servicio universitario a través de la Zona Sur. Por otro lado, se ha aprovechado un refuerzo de la línea 2 a primera hora para dar servicio desde el Sur al Hospital Divino Valles. Por último, hay que reseñar la incorporación de nuevas paradas a la línea 25, con el objeto de unir San Cristóbal con el Centro de Salud “Doctor José Luis Santamaría”.
Las obras han motivado cambios temporales, como es el caso del Puente de Castilla (heredado del año anterior) o la calle Santander durante unos dias. El año termina con paradas suprimidas o trasladadas en el Paseo de la Isla.
Las dos paradas de Alcalde Martín Cobos no son las únicas que se han añadido a la 25, sino que también se instaló una en el cruce de Lazarillo de Tormes con Esteban Sáez de Alvarado, parada que, supuestamente, se establece por petición vecinal, pero que se encuentra enmedio de la nada (solares que ni siquiera están en obras).
En 2010, la ciudad de Burgos se vio privada de transporte público durante dos días. La primera por la huelga de empleados públicos. Se acordaron unos servicios mínimos que fueron totalmente incumplidos, dejando a la ciudad sin ningún servicio, permitiéndonos de paso oir posiblemente la la frase más lamentable del año de boca del señor Francisco Javier Villalaín, que entiende que un autobús no es un servicio mínimo y esencial.
Es lamentable tener que oir esa frase como pretexto para justificar que miles de usuarios se quedaran sin autobús, como trabajadores del sector privado que utilizan el transporte público para acudir a su puesto, personas que acuden a la compra o de visita al hospital, o simplemente moverse, porque nadie tiene que justificar por qué necesita el autobús. Es una lástima saber que los sindicatos son instituciones contrarias a la movilidad urbana sostenible.
La jugada se repitió en septiembre, y de nuevo, el Ayuntamiento perdió el tiempo (visto lo visto, no se puede definir de otra manera) negociando servicios mínimos, cuando la otra parte los va a imponer, si es necesario por la amenaza de la fuerza. En este caso se respetaron parcialmente y pudo circular algún autobús previamente identificado con el rótulo correspondiente, señal indispensable para evitar actos vandálicos. Se respetaron los servicios máximos (¿por qué llamarlos mínimos?) a los hospitales y de la línea 1. El resto de recorridos previstos se efectuaron, salvo los de primera hora, aunque casi hay que sentirse aliviado de que se evitara a los autobuses tener que exponerse a pasar por calles cortadas.
La noticia destacable del año 2010 es la incorporación de la tarjeta sin contacto como título de transporte. En febrero empezó el cambio de las máquinas canceladoras; las nuevas, más voluminosas, permitian cancelar viajes de las tarjetas con contacto y llegado el caso, sin contacto. El problema era que para las tarjetas con contacto era más tiempo y sólo había una máquina disponible para ellas. En el caso de los articulados, no quedó más remedio que instalar una segunda canceladora apta para ambos sistemas. O como explicó Esteban Rebollo:
Han venido, ayer, antes de ayer, las últimas máquinas, vienen de Alemania, y entonces… de ahí a Valencia, y de Valencia vienen aquí, porque hay una serie de cosas entre medias… bueno, pero a lo que voy es que hemos hecho un esfuerzo importante para poner… hemos adquirido diecinueve máquinas más (…).
Las tarjetas sin contacto son un interesante salto tecnológico, que además, ha evolucionado este mismo año al añadírsele la tarjeta Bicibur. En un futuro, incluso, se podrá agregar el bono del transporte metropolitano.
La tarjeta destaca por sus colores rojo y gris (es buena combinación, lo sabemos por experiencia) y por mostrar varios autobuses con la Estatua del Cid de fondo, al estilo del plano editado en verano de 2009. Los autobuses mostrados puede que no sean muy familiares, y no es para menos, al tratarse de tres Volvo 7700, vehículos completos. La elección es chocante porque ese modelo no se encuentra ni en Burgos ni en toda España; sin embargo, la tarjeta perdería bastante si en su lugar hubiera tres Mercedes decorados al estilo Aparicio.
Así, pues Volvo 7700 como buque insignia para tarjetas y planos, y Mercedes O 530 Citaro para circular. Puestos a poner un Volvo, podían haber elegido los que ya tenemos en el Servicio, carrozados en España, y tan fotogénicos o más como los 7700 suecos (si lo sabremos nosotros).
Esa rueda de prensa, en la que se introdujo tan interesante novedad, fue, con toda probabilidad, la última aparición pública del Gerente, Luis Enrique Llames, cuya dimisión ha sido muy discreta. Frecuente blanco de las críticas de la oposición por sus retribuciones, el paso de Llames destaca por hitos como el renting, la externalización del mantenimiento de la flota, la incorporación de vehículos de calidad mediocre, y por supuesto, las tarjetas sin contacto.
Durante el paso de Llames por Burgos, el Servicio ha incorporado tres líneas y ha habido una modificación de cabeceras y recorridos. En el capítulo de fracasos, destacarían los paneles interiores (no hubo anunciantes) o el traslado de las cocheras a Villalonquéjar. La red apenas se ha modificado y el cambio anunciado por el Concejal Malvido sigue pendiente.
Podría decirse que el puesto de Gerente fue sobrevalorado por los dirigentes municipales cuando se creó, y posiblemente, Enrique Llames no estaba a la altura de lo que se esperaba del cargo. En diciembre comenzaron los trámites para la designación de un nuevo Gerente. Esperemos que el que llegue, a diferencia de Llames, deje mejor resultado.
Al nuevo Gerente le corresponderá tomar medidas para evitar el desmantelamiento del Servicio… si así lo quiere y se lo permiten, claro. También puede optar por seguir permitiendo que la situación acabe abocando a la privatización de un servicio público. Lo que no podrá evitar es la apertura del Hospital Universitario y la necesidad de dotarlo de transporte público.
Una iniciativa interesante tuvo lugar durante la Semana de la Movilidad y apenas ha tenido relevancia: el Superbus, una actividad para promocionar el transporte público entre los alumnos de dos colegios. Esperamos que esta iniciativa se extienda a otros centros educativos en el futuro.
En octubre Burgos acogió el I Foro Civitas España Portugal, con un Concejal de Movilidad ausente, un Alcalde encantado de conocerse y una prensa que se preocupaba del coche eléctrico, el tranvía y lo que pudieran decir los ponentes (y no precisamente sobre movilidad). De hecho, contrariamente a lo que comenta Cyl8, el coche eléctrico no fue, en absoluto, uno de los temas más discutidos.
El año 2010 podría destacarse por ser el primero en el que se publica la Memoria del Servicio en la página web del Ayuntamiento. Debemos felicitar al Servicio por este detalle y deseamos que sigan haciendo lo mismo. Un pequeño detalle que pasamos por alto es que en 2008 el servicio a Fuentes Blancas del día de las Peñas fue de pago, y en 2009 fue gratuito; al ser gratuito, no se emiten billetes y por tanto, no constan los viajeros.
Una cuestión que pasó relativamente desapercibida demuestra que algo no se está haciendo bien. Un autobús retirado cedido a una ONG y que tenía destino Bolivia quedó abandonado en Madrid porque la organización beneficiaria no podía costear el traslado transoceánico. Una pésima forma de gestionar el patrimonio municipal; se pierde así un vehículo con valor histórico, por muy denostado que sea por el Alcalde y los Concejales.
El año 2010 ha sido un año de escasa relevancia más allá de la implantación de la tarjeta sin contacto. Quedan incógnitas y cuestiones pendientes para 2011, con las elecciones municipales por medio. Habrá que ver cómo las resuelve la Administración que termina su mandato y la que llegue en junio.



