Categoría: Ciudad y Movilidad / Paradas / Vehículo privado
La actualidad nos impulsa a hablar primero de los tres proyectos preseleccionados para la reforma de la calle Vitoria, de los ocho presentados. Resulta decepcionante esta preselección, ya que encontramos demasiados inconvenientes en dichos proyectos, inconvenientes que en algún caso invalidarían el proyecto comopleto.
Debemos recordar que a Gamonal-Capiscol Residencial le hicimos una especie de enmienda a la totalidad. Creemos que será perjudicial para la movilidad de Gamonal el cerrar la calle Vitoria al tráfico privado. Puede provocar una importante sobrecarga de circulación en vías paralelas y adyacentes.
La opción de un carril bus y taxi, que se podría usar para carga y descarga en determinados horarios y también para acceso de vecinos, nos parece desacertada. Supondría desvirturar el concepto de carril bus y en la práctica podría limitar su utilidad. También hay que destacar la extraña solución que se ha aportado para las calles Pablo Ruiz Picasso y Arzobispo de Castro, con un esquema de circulación inverso (por la izquierda).
Green Transport Space tiene dos problemas importantes con el transporte público, que ya advertimos en diciembre. En primer lugar, su anchura es insuficiente, por otro lado, es un diseño de flujos separados, rígido, que impide que un autobús pueda abandonar la plataforma reservada para acceder a una calle adyacente. La flexibilidad es algo fundamental.
Finalmente, y respecto a Salud Vial, no entendemos el motivo de instalar un carril bus VAO en una vía urbana y sin separación entre carriles. El carril VAO tiene sentido en autovías de acceso a grandes ciudades, con carriles segregados y mecanismos que permitan controlar que los vehículos que lo utilizan cumplen las condiciones de acceso (y denunciar a quienes no las cumplan). Tal cual está planteado, puede inutilizar la plataforma reservada como elemento para mejorar el transporte público.
También habría que replantearse el número de paradas, ya que no hay ninguna entre San Bruno y Ruiz Picasso. Además, conviene asegurarse de que sus dimensiones son adecuadas para autobuses articulados. Sería conveniente revisar el número de pasos de peatones, así como reflexionar sobre la supresión de semáforos.
Evidentemente, para mejorar el transporte público no basta con establecer un carril bus teórico, sino que hay que evitar desvirtuarlo incrementando innecesariamente los usuarios del mismo. De hecho, habría que plantearse, por ejemplo, la inclusión en el proyecto de las paradas de líneas interurbanas.
Un carril bus en la calle Vitoria, así como la supresión del exceso de espacio dedicado al automóvil será una excelente noticia para la movilidad. Sería lo deseable. Lo que consideramos urgente es adaptar las paradas para que sean realmente accesibles. De hecho, no nos parecería mala noticia que se aplazara la obra de la calle Vitoria, siempre que de forma transitoria se instalen sistemas que hagan accesibles las paradas, teniendo en cuenta la doble fila y las dimensiones de los autobuses articulados. En las actuales circunstancias, y aunque es evidente que la calle Vitoria requiere una reforma, tal vez haya otras inversiones más urgentes, como la ampliación de la flota u otras que propondremos más adelante.
Las plataformas reservadas ya no son patrimonio exclusivo de las grandes ciudades (Madrid, Barcelona, Valencia…), sino que ciudades medias, como Oviedo, San Sebastián o Vitoria cuentan con carriles propios para el transporte público. No debemos tener miedo a reducir el espacio al vehículo privado para reservárselo a un medio más eficiente.
Puede que haya personas a las que les escandalice que se retire espacio al coche para dárselo al transporte público. A nosotros nos resulta escandaloso que haya paradas de autobús inaccesibles por la doble fila, y que esta situación se haya prolongado a lo largo de muchos años.
¿Cuánta circulación de autobuses es suficiente para justificar un carril bus? Depende de autores. De forma un poco abstracta, un carril bus está justificado cuando por una vía circulan más personas en transporte público que en vehículos privados. También se utilizan indicadores que oscilan, según autor, entre 20 y 30 pasos por hora. Para hacernos una idea de la situación actual, hemos elaborado la siguiente tabla:
| Centro > Gamonal | Gamonal > Centro | |||
| Tramo | Normal | Máxima | Normal | Máxima |
| Plza. del Rey-Plza. de Logroño | 10 | 12 | 12 | 14 |
| Plaza de Logroño-Santiago/ Santa Bárbara | 17 | 19 | 14 | 16 |
| Santiago/ Santa Bárbara-C/ Centro | 15 | 19 | 14 | 18 |
| C/ Centro-Eladio Perlado/ Travesía Iglesia | 17 | 21 | 13 | 17 |
| E. Perlado/ Travesía Iglesia- Juan R. Jiménez- E. S. Alvarado | 13 | 15 | 13 | 17 |
Se considera situación normal aquella en que funcionan todas las líneas, salvo la 20 y la 80, y la 13 circula con una frecuencia de 20 minutos. La situación máxima es aquella en que funcionan todas las líneas, así como la 20, la 13 a 20 minutos y la 80 a 30. No se consideran en ningún caso la línea 24 ni los refuerzos, aunque tengan carácter regular.
Obviamente, habría que matizar que una parte destacable de esos autobuses son articulados. Por otro lado, el carril bus podría ser utilizado también por los vehículos de transporte a la demanda, líneas regionales y por servicios discrecionales (fábricas, especialmente), por lo que su utilidad no se reduciría al transporte urbano.
Si se establece un carril bus entre Justo Pérez del Río y Esteban Sáez de Alvarado, se sentarían las bases para transformar la línea 1 en un itinerario BRT (Bus Rapid Transit), especialmente si además se instala otro carril bus entre Segovia y Álvar García y se recupera el de la Avenida del Arlanzón. Aparte de la ventaja de una mejora de la velocidad comercial, la línea 1 pasaría a tener todas sus paradas accesibles, algo inédito en la red burgalesa. Miles de viajeros se beneficiarían, a lo que habría que añadir otras líneas coincidentes (la 8 y la 80, especialmente).
La línea 1 tiene una buena base para ser una línea BRT. Tiene muy buena frecuencia (recordemos: la línea urbana con mejor frecuencia de Castilla y León), un recorrido ágil, autobuses accesibles y de gran capacidad (sabiendo qué modelo se usa en la línea, no vamos a profundizar en la descripción). Quedaría pendiente mejorar la accesibilidad de las paradas, que sería la asignatura fundamental. Otros aspectos pendientes serían instalar más marquesinas en sentido Gamonal, mejorar la información estática y la mejora de la velocidad comercial mediante plataformas reservadas, así como de la puntualidad a través de prioridad semafórica.
Nos encontramos ante una gran oportunidad de mejora de un espacio público, de la movilidad y el transporte público. Sin embargo, hay que tener claros los objetivos y ser cauto para evitar errores.
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