Categoría: Semana Europea de la Movilidad 2008
San Sebastián es un modelo de movilidad urbana sostenible. Es algo que se pudo intuir el pasado día 18, en que se celebró una conferencia y mesa redonda en la que participó el Director de Movilidad del Ayuntamiento de la capital guipuzcoana. La mesa redonda trató sobre la bicicleta como medio de transporte urbano.
El acto hubiera estado bien de no ser porque a base de centrarse en la bicicleta, se estaba dejando un poco de lado el transporte público. Era un acto sobre la movilidad en bicicleta, pero no hubo nada equivalente para los autobuses. De hecho, la exposición sobre San Sebastián fue brillante, pero quedaba coja porque no se dijo nada sobre el transporte público, una pieza fundamental en la política de movilidad de esa ciudad.
El hecho de que no se hablara de qué se ha hecho con el transporte público en San Sebastián ahorró al Concejal Fernández Malvido que se establecieran comparaciones odiosas, que podrían sonrojarle. Si reconoció que en cuestión de bicicletas, hay una gran diferencia entre estas dos ciudades, en el caso del transporte público se llega al abismo.
No en vano, y mientras se debatía sobre carriles bici en calles delicadas o se hablaba de su inclusión en nuevos sectores, era inevitable pensar que en esta ciudad no se toma en serio la velocidad comercial del transporte público. No hay ni un metro de carril bus, la prioridad semafórica ni está ni se la espera y los usuarios han de pagar el caos viario
Por desgracia, el hecho de que se dedicara una conferencia en exclusiva a la bicicleta y no se hiciera nada similar para el autobús es sólo una parte de una Semana de la Movilidad poco intensa, con una exposición con el mismo material de todos los años. Ya ni siquiera se ha puesto en el Puente de San Pablo la pancarta de la Semana, aunque fuese la de años anteriores, cambiando el año con un parche.
¿Dónde están los autobuses en la Semana de la Movilidad? Se limitan a un billete cero el lunes; al menos no es un sábado, algo es algo. Se pretende que se conozca la joven flota. Sí, muy joven y accesible. Un año menos joven que el año pasado, más bien. Y en parte, igual de ruidosa, incómoda y de mala calidad (y no hablo de los más antiguos precisamente).
Los autobuses llevan pegatinas presumiendo de premios sobre movilidad y flota. Esos premios se basarán en la edad, pero no en la calidad. De hecho, invito a cualquier dirigente del Servicio a que se monte conmigo para que veamos la calidad de los últimos autobuses de gas, los que se presentaron sin ningún tipo de identificación horas antes de la jornada de reflexión. Les pago el billete y hacemos una inspección del vehículo. Por cierto, la Compañía del Tranvía de San Sebastián fue empresa del año 2006, a pesar de tener algún autobús de piso alto. Seguramente, no todo es tener pocos años.
El proceso que llevó a San Sebastián a donde está fue largo y complejo. Se hizo una política integral de movilidad. Integral. Restringir el uso del coche y favorecer el uso de medios más sostenibles: bicicleta y transporte público; que el peatón recuperase espacio. Mientras aquí nos empeñemos en pensar que el servicio de Autobuses mejora comprando autobuses nuevos (aunque sean malos) y poniendo pantallas, mal vamos. Tenemos que empezar a separar el autobús del resto de vehículos; no se puede tratar igual a un autobús o a un automóvil privado.
¿Veremos algún día que nuestros dirigentes sean capaces de hacer una política de movilidad de verdad? ¿Llegará un día en que se decida, por fin, que merecemos un transporte público de verdadera calidad? ¿Cuánto tenemos que esperar para que se limite el uso del coche y se apueste, en serio por una movilidad urbana sostenible?