Categoría: Bulevar / Vehículo privado
De nuevo, la actualidad nos obliga a hablar del proyecto de reforma de la calle Vitoria. En esta ocasión, lo hacemos con decepción y estupefacción al conocer que el proyecto elegido es Gamonal-Capiscol Residencial. Un proyecto al que, de inicio, ya planteamos inconvenientes importantes, y que, creemos, será perjudicial para la movilidad urbana sostenible.
Uno de los puntos más importantes del proyecto es la supresión del tráfico rodado en el tramo de la calle Vitoria entre la calle Santiago y Eladio Perlado. Una idea que se puede calificar de atrevida o radical, pero nosotros consideramos temeraria y traumática. Quienes hayan seguido nuestros artículos sabrán que somos partidarios de desincentivar el uso del automóvil privado en el espacio urbano, pero no somos partidarios de medidas cuya viabilidad es discutible, y más cuando pueden ser contraproducentes.
La calle Vitoria está configurada como una calle de paso, y creemos que no hay alternativas adecuadas que justifiquen una decisión tan radical como es la supresión del tráfico privado. El Bulevar ferroviario no es una avenida de ronda (sólo en algunos tramos), y considerarlo una alternativa para trayectos entre Gamonal y el Centro sería erróneo; hay que tener en cuenta la escasa capacidad de las calles que unen el Bulevar y el Centro, y que por ejemplo, se podría colapsar Timoteo Arnáiz.
Por mucho que los dirigentes públicos lo digan, el Bulevar, insistimos, no es una ronda, no está concebido en su conjunto para esos fines. No es aceptable que se confunda a la opinión pública haciendo que un proyecto como el del Bulevar se use para fines para los que no fue diseñado. La ronda interior comparte tramos con el Bulevar, pero sólo entre Juan Ramón Jiménez y la rotonda de Fuente del Prior.
Lo ideal sería desincentivar el tráfico privado en las calles internas de Gamonal (y de otros barrios, obviamente), facilitando la coexistencia con el uso peatonal y el ocio. En la calle Vitoria lo razonable es una residistribución del espacio entre los diferentes modos, primando los sostenibles, pero no llegando al punto de expulsar el tráfico privado. La avenida de Eladio Perlado puede sufrir un incremento excesivo de la circulación.
Mantener el tráfico en la calle Vitoria facilitaría el acceso de vecinos y de mercancías a las calles adyacentes. Tiene poco sentido construir un aparcamiento en San Bruno cuando se pretende convertir a la vez en un fondo de saco.
La decisión de suprimir la circulación puede suponer un rechazo vecinal importante, con resultados contraproducentes. Una medida tan radical puede producir un descrédito entre la población burgalesa, generando una actitud de rechazo hacia medidas de fomento de la movilidad sostenible. No es lo mismo tomar una decisión impopular que llevar a cabo un proyecto del calado de la calle Vitoria.
El problema de la supresión de la circulación tiene otra vertiente. Se establecería un carril por sentido para autobús, taxi y carga y descarga en determinados horarios. En el fondo, el Alcalde no está de acuerdo con la idea del cierre al tráfico, y ya se está matizando dicho elemento. Se está empezando a insinuar que otros usuarios podrían usar ese carril.
Resultaría inconcebible añadir más usuarios cuando se trata de un solo carril por sentido. Los carriles bus-VAO están pensados para autovías de acceso a las grandes ciudades. Transformar el carril único en un carril bus-VAO y de carga y descarga (o de residentes) sería muy negativo para el transporte público. De hecho, sería una solución peor que la situación actual de la calle Vitoria.
Habría que preguntarse qué ocurriría cuando un autobús provincial haga la parada en la calle Vitoria, o cuando tengan que actuar las emergencias. También sería muy problemático el rescate de un autobús averiado.
El proyecto, tal cual está planteado, perjudica innecesariamente al automóvil; con los matices del Alcalde, perjudicaría al transporte público.
Si ha de haber un carril bus en la calle Vitoria, debe ser un carril bus real, no un embudo donde pueda entrar cualquier vehículo. Es bochornoso que un equipo de gobierno quiera hacer pasar por medida positiva para la movilidad algo que, definitivamente, no lo es.
Obviamente, se podría añadir carriles de circulación, pero supondría eliminar un aspecto básico del proyecto. Sería más razonable optar por otro proyecto en vez de desvirtuar el de Gamonal- Capiscol Residencial.
Otro problema es el inútil desvío del carril de transporte público por Ruiz Picasso y Arzobispo de Castro, que supondrá incrementar el tiempo de recorrido al último tramo de Gamonal, al Aeropuerto y a Villafría. La configuración de la circulación en la calle Arzobispo de Castro, por la izquierda, no es admisible.
El proyecto tiene un elemento de rigidez, el carril bici central. Esto implica el corte del itinerario calle Centro hacia Eladio Perlado, o lo que es lo mismo, haría imposible la continuidad de la línea 25. Es una línea que planteamos modificar, pero precisamente, creemos que sería muy útil un corredor de transporte público en Eladio Perlado-Casa La Vega. Para ello sería fundamental no perder el itinerario que se inutiliza con el proyecto.
En cuanto al estacionamiento, vemos un abuso del aparcamiento en superficie, ya que se mantiene en Doña Constanza y Lavaderos. En este último caso, lo ideal sería optar por un estacionamiento subterráneo, dejando la superficie para uso de ocio. No nos parece acertado mantener ese espacio como almacén de coches, un uso poco útil y con impacto visual negativo.
Por tanto, y como conclusión, nos parece negativa la elección del proyecto Gamonal-Capiscol Residencial, especialmente por su planteamiento de supresión de la circulación privada. Aún más perjudicial nos resultan las intenciones del Alcalde de usar el carril de transporte público para más usuarios de los previstos en el proyecto. Supondría una medida hipócrita, una falsa apuesta por el transporte público que realmente lo perjudicaría gravemente, más aún tratándose de un corredor utilizado por un gran número de usuarios.




